Publicado : 10-07-2009 | Por : bergonzini
Hoy hemos ido a merendar fuera, nada del otro mundo, aprovechando que Lucca puede estar un rato jugando en los juegos infantiles del Vips, aquí a diferencia de Spain hay multitud de estos centros comerciales, dónde puedes comer a cualquier hora, es la parte beneficiosa de este país, uno puede estar desayunando a las siete de la tarde o pedir un plato de comida a las nueve de la mañana, no importa el horario, puedes comer cuando quieras. ¿por que narices estoy hablando de comida?
Bueno, a lo que voy, luego hemos ido a otro centro comercial a dar una vuelta y ahí, en una esquina, triste y solitaria había una báscula digital, de esas que por dos pesos que al cambio son diez céntimos de euros (igualito que en spain), te mide y te pesa. Primero he hecho la prueba con Lucca y los valores me han dado bastante aproximados a sus normales. Luego he subido yo… y he esbozado una sonrisa.
Estoy por debajo de lo que salí de Barcelona
Si contamos que eran las seis de la tarde, después de haber desayunado, comido y merendado, sin ejercicio ninguno de estos días y vestido, estaba por debajo de mi peso. Si además le quito el kilo extra que genera la ropa que llevo, pues la sonrisa ha sido mayor, la única diferencia con el peso que me da el programa de la Palm es de kilo y medio, eso significa que estas dos semanas y media sin hacer ejercicio han marcado huella, pero al menos no he subido de peso
Victoria… pírrica… pero victoria…

Inesperada o no es una victoria, es mas eso significa que haces las cosas bien.
Ya veremos, yo me temo una subida de peso ahora que voy a Bcn, los desajustes que traigo aquí en comidas es bastante graves…