Publicado : 11-07-2009 | Por : bergonzini
Ayer fuimos a un centro recrativo acuático, por fin algo de deporte para mis flácidos músculos y no os lo vais a creer, había un gimnasio justo a la salida del vestuario, una tentación que me llamaba… aaaaleeeexxxx… veeeeennnn…. te deeeeseeeaaaamooooss… puedo la voz de Lucca que me tiraba de la mano me salvó de esas máquinas infernales propias de la inquisición… snifff… snifff… así que estuve parte de la mañana jugando en el agua con Lucca, que viendolo de esta forma y sintiendo el dolor ahora de los brazos, puede que hiciera un poco de ejercicio.
No obstante, para comer, no me apetecía nada de lo que había y al final acabé comiendo una hamburguesa, me dejé medio pan, comiendome sólo la lechuga, el tomate, el queso y la carne, ah! y una patata frita, para recordar el sabor
Luego por la noche vinieron unos amigos a vernos y nos invitaron a cenar. Horror. Fuimos a una taquería a degustar los diferentes modelos de tacos. Yo me comí uno de bistec, pero uno dónde salen tres tacos (aunque en esta web dicen que un taco no pasa de cien calorias, ¿eso calma mi conciencia?), más uno de mi mujer, cuatro tacos y un refresco de manzana (148kcal). Total, una noche de auténtico pecado.
Necesito urgentemente mi báscula para ver el pecado… ya sólo faltan cuatro días para abrazar mi rutina…
